Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Pan ajeno, caro cuesta.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Saber dónde aprieta el zapato.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
La alegría intensa es cosa seria
Donde entra tajada no entra rebanada.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Hacer de un camino, dos mandados.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Lo que no se empieza no se acaba.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Justo peca en arca abierta.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Para conservar amistad, pared en medio.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Chilla más que un camionao é pollos.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Esto está en chino.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Mujer pecosa, mujer candela.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.