Hasta la reina, necesita de su vecina.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Primero son los presentes que los ausentes.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
El que a los suyos se parece, honra merece.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
El placer es víspera del pesar.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
A ama gruñona, criada rezongona.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Ayunar, o comer truchas.
Al mal paso, darle prisa.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Renegad de viejo que no adivina.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
A Seguro se lo llevaron preso