Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Quien primero viene, primero tiene.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
La mula y la mujer son malos de conocer.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
La mejor palabra es la que no se dice.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Saber de pobre no vale un duro
Capa de pecadores es la noche, señores.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
La vida es así, y el día es hoy.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Más vale bien amigada que mal casada.
La letra mata, el espíritu vivifica.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
A tal puta, tal rufián.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
El gandul es un cadáver con apetito.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
No gastes pólvora en gallinazos.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Haz favores y harás traidores.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.