Berzas en enero, saben como carnero.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
El que se enoja pierde.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Quieres más o te guiso un huevo.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
No hay más araña que la que teje.
El que avisa no es traidor.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Vive y deja vivir.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Le quedo como anillo al dedo.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Libro prestado, libro perdido.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Dar el consejo y el vencejo.
Ir de capa caída.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Maestre por maestre, seálo éste.
Dar caramelo.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.