Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Dar caramelo.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Maestre por maestre, seálo éste.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
La sola bravata, no hiere ni mata.
El placer es víspera del pesar.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
A ama gruñona, criada rezongona.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Ayunar, o comer truchas.
Al mal paso, darle prisa.
Zorra vieja no cae en la trampa.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Cada uno se apaña según tiene maña.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Renegad de viejo que no adivina.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.