Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Fruta desabrida, no es apetecida.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
El que se enoja pierde.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Quieres más o te guiso un huevo.
El que avisa no es traidor.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
No hay más araña que la que teje.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Vive y deja vivir.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Le quedo como anillo al dedo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Dar el consejo y el vencejo.
Primero son los presentes que los ausentes.
Ir de capa caída.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Libro prestado, libro perdido.