Lavarse las manos, como Pilatos.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Por donde pasa moja.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Cobra buena fama y échate a dormir.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Agua al higo y a la pera vino.
La gente discreta, no suelta la jeta.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
El que jura miente.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
El que come y canta loco se levanta.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
La viña y el potro, criélos otro.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Luna con cerco, lluvia y viento.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
La mujer es gente en la letrina.
Asno con hambre, cardos come.
Bragueta abierta pájaro muerto.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Blanco y en botella, leche.
Hacer mangas y capirotes.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Santo que no es visto no es adorado.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Oveja que anda, bocado halla.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
A secreto agravio, secreta venganza.