Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Mira antes de saltar.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Pies fríos, corazón caliente.
No hay caracol que no tenga vuelta.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
El sexo nos hace perder la cabeza
La verdad sale en boca de los niños.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
A otro perro con ese hueso.
Más enredado que un kilo de estopa.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Lo barato cuesta caro
Bicho malo nunca muere.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Sarna con gusto no pica.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Pensando en pajarito preña'o
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Después de un gustazo, un trancazo.
Meterse en la boca del lobo.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Por el árbol se conoce el fruto.
Estoy como gallo en corral ajeno
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
La muerte y el amor, enamorados son.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Nunca te apures para que dures.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.