Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Mas hechos y menos golpes de pecho.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
El río se llena con arroyos pequeños.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Lo comido por lo servido.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Irse con la música a otra parte.
Cría fama y échate en la cama.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Por el interés te quiero Andrés.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Hay confianzas que dan asco.
El pobre de su pobreza no sale.
Hay que amarrar el tamal.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
No saber una jota.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
¿Fiado?. Mal recado.
Más ordinario que una vaca con pedal.