Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
En el bosque no hay pájaros gordos.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Cada altar tiene su cruz.
Moza franca, bien juega el anca.
Nunca falta un borracho en una vela.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Puro de Cobán, solo comen y se van
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Donde entra beber, sale saber.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Nadie se ha pelado por pedir.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
De buena casa, buena brasa.
Yantar sin vino, convite canino.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
En arca abierta, el justo peca.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.