En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
El río se llena con arroyos pequeños.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Lo comido por lo servido.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Cría fama y échate en la cama.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Irse con la música a otra parte.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Hay que amarrar el tamal.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Por el interés te quiero Andrés.
El pobre de su pobreza no sale.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
No saber una jota.
Hay confianzas que dan asco.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella