Al desagradecido, desprecio y olvido.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Cuando dude, no saludes.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
El agua fresca se bebe en jarro.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Desbarata hasta un balín.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Calumnia, que algo queda.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
La oración breve sube al cielo.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
El destino baraja, nosotros jugamos.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Bollo de monja, costal de trigo.
Viento del solano, agua en la mano.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Al que quiera saber, mentiras a él.
El hablar es plata y el callar es oro.
Más vale maña que fuerza.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Entre perros y gatos lamen todos los platos.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Cuentas viejas líos y quejas.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Padecer cochura por hermosura.
No hay mal que por bien no venga.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
El cobarde vive, el valiente muere.