El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Ruin amigo no vale un higo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
A fin de año, remienda tu paño.
No hay que conejear sin perros.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Pa'trás como las del marrano.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
De mi maíz ni un grano.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El que no cae, resbala.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
De pequeñico se doma al mimbre.
De padres gatos, hijos michinos.
El nosotros anula el yo.
Enójate pero no pegues.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Día que pasa, día que no, día perdido.
No es lo mismo ser que haber sido.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Genio y figura hasta la sepultura.