Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Plata en mano, culo en tierra.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Amor no quita conocimiento.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El alma está no donde vive sino donde ama.
El buen vino resucita al peregrino.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
En largos caminos se conocen los amigos.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Alabanza propia, mentira clara.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Come santos, caga diablos.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Piedra que rueda no hace montón.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Una rata dentro de una tinaja.