A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Los frailes en jubón, hombres son.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Si hay miseria, que no se note
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Abriles y condes, los más traidores.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Tu hablar te hace presente.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Mas mata la duda que el desengaño.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Abril concluido, invierno ido.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
El cobarde vive, el valiente muere.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Oír es precioso para el que escucha.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.