El enemigo del padre no es amigo del hijo
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Propagación mear no espuma.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
El corazón nunca es engañador.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
De perdidos, al río.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Tras cada pregón, azote.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Mi secreto, en mi pecho.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
La justicia tiene un largo brazo.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Quien te quiere, no te hiere.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
No le pidas peras al olmo.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.