Burro que piensa bota la carga.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
No todo lo que pendula cae
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
El corazón conoce la amargura del alma.
Cuanto más saben los hombres peores son
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
A quien presta nada le resta.
El verano muere siempre ahogado
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
A todo marrano le llega su diciembre.
A buey viejo, pasto tierno.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Una abeja vale más que mil moscas
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
A creer se va a la iglesia.
El saber no ocupa lugar.
Al mal tiempo, buena cara.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
A buen santo te encomiendas.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.