Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Lo que haces, encuentras.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Amor, con amor se cura.
Las flores son para los muertos.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Abril, lluvias mil.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
A bestia loca, recuero modorro.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
En cada casa, un solo amo.
Cuentas claras conservan amistades.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
la ropa son alas.
A hija casada, los yernos a la puerta.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.