Alegría amagada, candela apagada.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Echarle mucha crema a sus tacos
Pan ajeno nunca es tierno.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
La felicidad no es cosa de risa
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
A caballero nuevo, caballo viejo.
Todo tiene un fin.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Más vale que sobre que no que falte.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Juntos en las duras y en las maduras.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Roma, acuerdos y locos doma.
El hombre propone y Dios dispone.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
De luengas vías, luengas mentiras.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
La mentira busca el rincón.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Los pies van donde va el corazón
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.