Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
El trato engendra el cariño.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Chocolate que no tiñe, claro está
Gallo viejo con el ala mata.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Los vicios no necesitan maestro.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
O te aclimatas, o te aclimueres.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
El que bien ama, tarde olvida.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Quien siempre adula se quema las mangas
Las armas las cargan el diablo.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Vecinas porque les digo las mentiras.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Alegría amagada, candela apagada.