No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
El dolor embellece al cangrejo.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Con putas y bretones pocas razones.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Quien no tiene quiere más.
Hacer de tripas corazón.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Pisar mierda trae buena suerte
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Ser lento en dar es como negar.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Atender y entender para aprender.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Pan y vino andan camino.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
La intención hace la acción
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.