Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Una flor no hace primavera.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Tal padre, tal hijo.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
La flor caída no vuelve a la planta
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El aburrimiento es una desgracia
El ojo del amo engorda el ganado.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Zapatero a tus zapatos.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Ir por lana y volver trasquilado.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Con putas y bretones pocas razones.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.