Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Una golondrina no hace verano.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El que de joven corre, de viejo trota.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Amor con casada, solo de pasada.
Al pan, pan. Al vino, vino.
No quieras nunca buenos comienzos.
Una sola vez no es costumbre.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Peor es mascar lauchas
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
¿Queres dormir al sueño?
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Aquel que guarda siempre tiene.
Si truena es porque va a llover.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Amor y señorío, no quieren compañía.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Bodas largas, barajas nuevas.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
La curiosidad mató al gato.
Genio y figura hasta la sepultura.
Te conozco, pajarito.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Gran mal padece quien amores atiende.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Dulce y vino, borracho fino.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Abre la boca que te va la sopa.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Febrerillo, mes loquillo.
La monotonía genera aburrimiento
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
De la vista nace el amor.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.