Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Quien ríe y canta su mal espanta
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Novia sin cepas, novio con quejas.
El pez muere por su propia boca.
Mira antes de saltar.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Si te he visto no me acuerdo.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Más vale poco que nada.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
No solo de pan vive el hombre.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Dos capitanes hunden el barco.
Tener un hambre de lobo.
Valentón y rufián, allá se van.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Cántaro roto para tiesto vale.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Hazte la fama y échate a la cama.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.