El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El que calla, otorga.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Jugar la vida al tablero.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Nadie se muere en la vispera.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Quieres taparle el ojo al macho.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Dame dineros y no consejos.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Brilla por su ausencia.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
Un suspiro es poco alivio.
No des consejo a quien no te lo pide.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Haces mal, espera otro tal.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
El que ríe el último, ríe mejor.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El buen libro de las penas es alivio.