Te pido hojas y me traes ramas.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Las apariencias engañan.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Oye primero y habla postrero.
La misa, dígala el cura.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
La leche cocida, tres veces subida.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Dar carne al lobo.
Plata en mano, culo en tierra.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Para el avaro, todo es caro.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
El que no se embarca, no se marea.
Come santos, caga diablos.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Caballo alquilado, nunca cansado.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Más vale morir de risa que de ictericia.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Eso es como pedirle peras al olmo.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
El pobre es un extranjero en su país.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.