Detrás de la tormenta brilla el sol.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Mala olla y buen testamento.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
La bonanza amenaza borrasca
El que venga atrás que arree.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Andar el tiempo y vernos hemos.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Al mal paso, darle prisa.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
A cada ollaza su coberteraza.
Hacerse el de la oreja mocha.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Hablando nos entendemos.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
Hijos casados, trabajo doble.
A consejo malo, campana de palo.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
No se me olvidará mientras me acuerde.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Suegra, ni de barro es buena.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
En carrera larga hay desquite.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Año tardío, año medio vacío.