Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
A cada paje, su ropaje.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
El mundo es de los audaces.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Al endeble todos se le atreven.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Este navega con banderita de pendejo.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Ser amable es ser invencible.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.