Hurta y reparte, que es buen arte.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Todo hombre tiene su manía.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Artero, artero, más non buen caballero.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Ser amable es ser invencible.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
El mundo es de los audaces.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Antes de criticar, mírate la cola.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Hermanos hay tanto por hacer!
Un asno no aprecia compota de frutas.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.