Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
La viña y el potro, criélos otro.
Belleza de cuerpo no se hereda
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Quien más tiene, menos suelta.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
A quien mal canta, bien le suena.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Buena cara dice buen alma.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Cada uno en su casa es rey.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Dios habla una lengua extranjera.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Hay gustos que merecen palos.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Bailar la trabajosa.
Buena fama es buena cama.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Una obra acabada, otra empezada.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Quien no arrisca, no aprisca.