Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Me dejó como la guayabera.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
El amor es ciego, pero ve a distancia
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
La nieve presagia una buena cosecha.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
La Luna no es pan de horno
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Al que da y quita le sale una jorobita.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
El demonio no duerme.
Dar es corazón, pedir es dolor
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Ver pecar, convida a pecar.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Para sabio Salomón.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
En enero, cada oveja con su cordero.