Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
A preguiça se deu bem.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Si la manga no es amplia no ondea
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Mañana te lo dirá la vida.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Apaga la luz, Mañosón!
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Pedir peras al olmo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
La venganza es un plato para tomar frío.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
El que algo teme, algo debe.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
No todo lo que pendula cae
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Matar un tigre.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
No hay sustituto para la experiencia.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
El tiempo es el mejor consejero
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
En lo ajeno, reina la desgracia.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.