Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
¿Fiado?. Mal recado.
El que demonios da, diablos recibe.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
La barba no hace al filósofo
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El que ama, teme.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Hacer de un camino, dos mandados.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Aceite y vino, bálsamo divino.
La imagen de la amistad es la verdad
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Afanar y no medrar es para desesperar.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
La primavera la sangre altera.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.