El yerro encelado, medio perdonado.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Cruz y raya, para que me vaya.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El niño regalado, siempre esta enojado.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Inútil como cenicero en moto.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Capa de pecadores es la noche, señores.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Guagua que llora mama.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
A quien presta nada le resta.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Del reir viene el gemir.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.