Nada sabe su violín y todos los sones toca
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
La pereza es la madre de todos los vicios.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Caer es más sencillo que levantarse.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
A donde fueres haz lo que vieres.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
La oscuridad reina a los pies del faro.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Caer para levantarse, no es caer.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
El follo del santo, no hiede tanto.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Más enredado que un kilo de estopa.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Tener un hambre de lobo.
Río cruzado, santo olvidado.
Escoba nueva, barre bien.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.