El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
A nadie le amarga un dulce.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Al perro muerto, échale del huerto.
Agarrando aunque sea fallo.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
La buena obra, ella misma se loa.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Abril, lluvias mil.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Tal padre, tal hijo.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Aprende llorando y reirás ganando.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Ver para creer.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Sin padrino no hay bautizo.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Ya me cansé de descansar.
Zapatero a tus zapatos.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Lo que se hace de noche sale de día.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Dios no espera año para castigar.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Nunca falta de que reírse.
Estoy como gallo en corral ajeno
Al mal amor, puñaladas.