Da asistencia y cariño donde se necesite.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Echar confites a un cochino, es desatino.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Limpia tu moco, y no harás poco.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
La vida es un montón de pequeñas cosas
A Dios, llamaron tú.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
No mes dos mortos mata os teus porcos
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Nada es barato sin una razón.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
A todo coche, le llega su sábado.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Soltero maduro, maricón seguro.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Vivir es morir lentamente.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Mujer que se queja, marido que peca
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Peor es mascar lauchas
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...