En abril, va la vieja a veril.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Toda desgracia es una lección.
Actividad cría prosperidad.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Cartas cantan.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Atender y entender para aprender.
Mujer refranes, muller puñetera.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
El hambre es una fea bestia
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Al pan pan y al vino vino.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Más vale poco que nada.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Cuanto más primos, más adentro.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Malos reyes, muchas leyes.
El amor refresca como el rocío
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
La curiosidad mató al gato.
Joven intrépido no deja memoria.
No hay que reírse de la felicidad
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
De sol de tarde, Dios te guarde.