Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Una buena campana se siente de lejos.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Los pensamientos no pagan peaje
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
La práctica hace al maestro.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
La muerte hace reflexionar.
Un hombre puede lo que sabe
Soldado que huye sirve para otra guerra.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Al bueno por amor y al malo por temor.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Ante Dios, todos somos iguales.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
El ahorro es santo porque hace milagros.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Quien tenga tiempo que no espere
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.