Mucho ruido y pozas nueces.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Dar limosna no aligera la bolsa
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
No hay primera sin segunda
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Confesión hecha, penitencia espera.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
La adoración es una admiración trascendental
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
A buey viejo, no se le saca paso.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
En arca abierta, el justo peca.
Perro ladrador, poco mordedor.
La fantasía es la loca de la casa
Si ofendes serás ofendido
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Cuando el pobre lava, llueve.
A manos frías, corazón ardiente.
La fantasía es necesariamente inútil
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
El tiempo lo arregla todo
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
De la nieve no sale más que agua
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Amor y dolor son del mismo color.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.