La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Las migas son también pan.
A buena confesión, mala penitencia.
Más vale que sobre que no que falte.
No todo el que trae levita es persona principal
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Las boñigas de los caballos no son higos
Casa de Dios, casa de tos.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Hasta los animales se fastidian.
Adonde no te llaman, no vayas.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Por las vísperas se conocen los santos.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
La sagre es más espesa que el agua.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Noviembre caliente, mayo helado.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Una buena acción es la mejor oración.
Es demasiado necio para ser loco.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Aun el león se defiende de las moscas.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Estar armado hasta los dientes
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Bailando con la más fea
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El mundo está vuelto al revés
Come santos, caga diablos.
El saber no ocupa lugar.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.