Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
El agua va siempre al río.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Más dañado que agua de florero.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Año de nieves, año de bienes.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Gato escaldo del agua fría huye.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Asno de dos, válgale Dios.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Donde hay amor, hay dolor.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Muchas hormigas matan un camello.
También de alegría se puede morir
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
En otoño la mano al moño.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.