Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Favor publicado, favor deshonrado.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Paciencia y barajar.
Mal reposa la vida dudosa.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Casa convidada, pobre y denostada.
De mala sangre, malas morcillas.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
Untar la carreta para que no chirrié.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
El agradecido no olvida el bien recibido.
La muerte, al pobre no se atreve.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Peso y medida, alma perdida.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Amistades y tejas, las más viejas.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
La costumbre vence a la ley.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Sale más caro el candil que la vela.