Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
A tres azadonadas, sacar agua.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
La fe mueve montañas.
En San Antonio todo puerco es bueno.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Allega, allegador, para buen derramador.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Hebra larga, costurera corta.
Orden y contraorden, desorden.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Moza franca, bien juega el anca.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
La ocasión es la madre de la tentación.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Hacerle a uno la pascua.
Ni es carne, ni es pecado.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Y vuelta la burra al trigo.
Suegra, ni de caramelo.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.