Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Hijo de gato caza ratón.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
A feria vayas que más valgas.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
La mentira busca el rincón.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Caridad con trompeta, no me peta.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
De luengas vías, luengas mentiras.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Presto se va el cordero como el carnero.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.