La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Casa oscura, candela cuesta.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Ningún rencor es bueno.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El hijo muerto, y el apio al huerto.
De casas y de potros que lo hagan otros.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Quien sabe adular sabe calumniar.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Olla remecida u olla bien cocida.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Año de neblinas, año de harinas.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Antes de que acabes, no te alabes.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
El amor y el reloj locos son.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
El mal llama al mal.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
De veinte a sesenta, cornamenta.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
A cabellos enredados, piojos por descontado.