Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Hijo de tigre: tigrillo.
Cartas cantan.
Está comiendo zacate el burro.
Juntos pero no revueltos.
Encima de la leche, nada eches.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Escucha tu corazón... que sabe.
Hablar hasta por los codos.
Cada uno se rasca donde le pica.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
El gallo donde canta come.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
El humo al suelo, agua en el cielo.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Demasiada alegría es dolorosa
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Alegría y desgracia no son eternas
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El dinero hace al hombre entero.