Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Agárrate, que hay curvas.
El que come y canta loco se levanta.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Como la espada, así la vaina.
La verguenza es último que se piedre.
La zorra no se anda a grillos.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
De la risa al duelo un pelo.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
A la noche putas y a la mañana comadres.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Tu hablar te hace presente.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Ajo dulce no hay.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Ajo cebollino, para con vino.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
La cabra siempre tira al monte.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El buen vino resucita al peregrino.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Hablar a tontas y a locas.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran