A comida de olido, pago de sonido.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Los vicios no necesitan maestro.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Sayo grande, tapa mucho.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Intimidades, solo en las mocedades.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Donde hay hambre no hay pan duro.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
No hay caldo que no se enfríe.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Agárrate, que hay curvas.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
A la mujer brava, la soga larga.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Malos humores salen con buenos sudores.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.