Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Los vicios no necesitan maestro.
Sayo grande, tapa mucho.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
Intimidades, solo en las mocedades.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Casada te veo; otro mal no te deseo.
No hay caldo que no se enfríe.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
A la mujer brava, la soga larga.
Del agua fría el gato escaldado huye.
Malos humores salen con buenos sudores.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.