Gran hidalguía y la despensa vacía.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
A fin de año, remienda tu paño.
Al mal dar, tabaquear.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Yernos y nueras, en las afueras.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Estoy hasta las manos.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Confía en lo que ves
Criados, enemigos pagados.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
La lengua queda y los ojos listos.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Quien más tiene, menos suelta.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
A burra nueva, cincha amarilla.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Grandotas aunque me peguen.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre