El ternero recental no teme al tigre.
Una rata dentro de una tinaja.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Quien come aprisa, come mal.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Hombre harto, no es comilón.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Por San Martín, trompos al camino.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
La soga, tras el caldero.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
De lengua me como un plato.
La sangre del pobre el rico se la come.
El mono sabe el palo al que trepa.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Por una alegría mil dolores
Barba roja, mucho viento porta.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
De dientes pa'fuera.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
La mujer golosa o puta o ladrona.